Estoy una madrugada mas, sentada frente al ordenador y pensando, dandole vueltas a la cabeza, la lluvia incesante no me deja dormir. Son las 6:17 horas de la mañana. Paso de poner la tele, ¿alguien ha puesto alguna vez la tele a estas horas? no hay nada, no nada interesante, sino nada.
Pienso en lo que hare mañana, es sabado, pero la verdad es que no tengo aun ningun plan. Me apetece leer un poco, y darme un baño relajante, cosas que ahora mismo no puedo hacer, una por el ruido de la lluvia que me ataca los nervios, otra porque despertaria a mi familia. Me aburro, como pipas, oigo musica, nada. Me levanto de la silla, me vuelvo a sentar, oigo la lluvia caer... hace frio.
Y pienso, ¡pobre del que este en la calle con la que esta cayendo! Pienso en los animales de mi calle, los gatos que se esconden en la basura y que no tienen hogar y me da pena, mi hermana quiere tener uno, pero no le dejan en casa, me pongo triste, mi madre se levanta y baja a la cocina a por agua,le comento el tema, y me abre la puerta de mi casa. Sorprendida, veo en el portal entre las macetas que tiene mi madre de adorno, dos gatitos, y sale otro mas de otra maceta. De repente, vuelvo a estar bien, a gusto, como si me hubiera quitado un peso de encima. Vuelvo a subir a mi habitacion y me decido a contarlo. Normalmente en la vida real escasean los finales felices, pero esta noche-madrugada lluviosa, al menos para mi, tiene un final feliz... Un final feliz no solo para mi, sino para los gatitos tambien. Quiero disfrutar este pequeño momento puesto que ¿quien sabe cuando volvere a toparme con un final reconfortante como este?
Recordad, disfrutad los momentos de alivio y felicidad pues son pocos pero si aprendemos a que sean intensos pese a la brevedad de esos instantes, aprenderemos a saborearlos y recordarlos mejor, aunque creais que es una tonteria.
Saludos a todos, con esta pequeña historia inaguro mi blog, espero que os guste.
No hay comentarios:
Publicar un comentario